martes, 11 de mayo de 2010

Líneas de Nazca

Imposible hablar de Ica sin mencionar su mayor atractivo: las enigmáticas Líneas de Nazca, un destino de gran valor místico al que acuden cada año decenas de miles de viajeros procedentes del mundo entero con el deseo de admirar los grabados que los antiguos habitantes del desierto dejaron para sus dioses. Dibujadas cuidadosamente en medio de uno de las zonas más áridas del planeta, las líneas y geoglifos de Nazca cautivan a propios y extraños por lo misterioso de su origen y por la grandeza de su trazado.



Calendario astronómico, recinto sagrado, ofrenda para los dioses; las líneas siguen siendo uno de los grandes misterios de la arqueología mundial y son un testimonio de la estrecha relación que los antiguos peruanos tuvieron con su mundo espiritual. Sobrevolar las desérticas pampas salpicadas de huarangos y caminos de herradura y admirar los gigantescos trazos en el desierto es una experiencia inolvidable que combina la aventura con el descubrimiento de la cultura y la magia de un pueblo que se inmortalizó en la arena.



Asentadas sobre las pampas de San José, en Ica, las Líneas de Nazca fueron registradas por primera vez en las crónicas de Pedro de Cieza de León, en 1550. No fue sino hasta 1926, cuando el científico peruano Toribio Xesspe presentó a las líneas a la ciencia, que el interés por estos gigantescos dibujos hechos cobraró relevancia. Posteriormente, en 1939, el arqueólogo Paul Kosok de la universidad de Long Island, sobrevoló la zona y acercó a María Reiche al conocimiento de las líneas. Estas se convertirían en la misión de vida de una alemana que se convertiría en un símbolo de tesón y amor por Nazca.



En un extenso territorio de 350 km² en las pampas de nazca, se hallan magníficas y kilométricas líneas de diferentes dimensiones y formas, entre las figuras más comunes tenemos las zoomorfas, fitomorfas, antropomorfas y geométricas. Fueron realizadas por la Cultura Nazca, aproximadamente entre los años 300 a.C, y 600 d.C. y hasta el momento se tienen conocimiento de cerca de 10 mil líneas. Lo particular de estas grandes figuras es que están dibujadas en un terreno plano y solo pueden ser vistas desde el cielo, lo que da lugar una serie de hipótesis, como: que solo fueron dibujadas para los dioses, que era un calendario cósmico, que fue creado por extraterrestres, entre otras versiones. Otro punto resaltante de estas figuras es que están formadas por un mismo trazo, de punto inicial a punto final, como si se hubiera hecho el plano con un sólo movimiento de mano.



La matemática María Reiche fue quien dedicó gran parte de su vida a estudiar estos complejos grabados, concluyendo que se trataba de un calendario astronómico. Así las figuras del Pájaro Fragata, El mono, El Colibrí o La Araña, tendrían relación directa con constelaciones o las posiciones lunares o del sol. Por ejemplo, para la doctora Reiche, la figura del Pájaro Gigante, muestra claramente cómo su pico señala al sol naciente. Para algunos investigadores, esta figura es conocida como el “Anunciador del Inti Raymi” (Fiesta incaica de adoración al sol), pues en las mañanas del 20 al 23 de junio si uno se para sobre la cabeza del ave y dirige la vista hacia el pico, uno puede observar cómo éste apunta directamente sobre la salida del sol. Sin embargo, muchas son las teorías que rodean a estas enigmáticas figuras, una de las más discutidas es la presencia de un ser que aparentemente tendría la forma de un moderno astronauta. Con lo cual surgió la hipótesis de que el sitio fuera una antigua pista de aterrizare para extraterrestre.



Un dato curioso es que, a pesar del largo tiempo transcurrido, estas líneas en pleno desierto no han podido desaparecer por las inclemencias de la naturaleza. Quizás no exista en todo el continente americano un desierto similar. ¿Cómo lo supieron estos antiguos pobladores? La zona es totalmente seca, solo llueve una media hora cada dos años en promedio; luego, el suelo contiene yeso, que al contacto con el rocío matutino asiste a puntualizar todo componente que haya en la superficie, entre tierra y piedras. Además, el viento que barre la explanada, al no hallar impedimento lleva las arenas más al norte en donde las depositas creando grandes dunas; sumado a esto, el inclemente sol forma un delgado colchón de aire caliente reduciendo extensamente la velocidad del viento, salvaguardándola de la erosión producida por el acarreo de materiales frágiles.

¿Estos hombres pre-incaicos disponían de la ciencia o tecnología suficiente para realizar este enjambre de líneas?, ¿cómo pudieron ellos trazar dichas líneas si sólo pueden ser contempladas en su verdadera dimensión a varios metros de altura? Lo cierto es que mucho se ha preguntado y dicho sobre las extrañas líneas de Nazca, no obstante, y debido a que aún los arqueólogos no pueden dar una respuesta clara sobre el verdadero fin de estas líneas, las diversas hipótesis sobre los orígenes y fines de estas líneas son aún un verdadero misterio.

Las líneas de Nazca han sido consideradas por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1994, y se ubican en las Pampas de San José, a 25 km de la ciudad de Nazca (15 minutos en auto), a la altura del km 424 de la Panamericana Sur. Para poder apreciarlas, hay un mirador de unos 12 m de altura donde solo se pueden divisar algunas figuras, sin embargo para apreciarlas en sus plenas magnitud existen también aeroplanos que sobrevuelan el área.

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