martes, 11 de mayo de 2010

El Candelabro de Paracas

En las inmediaciones de la Reserva Nacional de Paracas, a 240 Km. al sur de Lima (Perú), se encuentra el puerto de El Chaco, lugar donde zarpan las embarcaciones para visitar las islas Ballestas. Durante el recorrido se observa sobre un alto acantilado de la costa en el área de la Bahía de Pisco, el famoso Candelabro, conocido también como Tridente o Tres Cruces, un geoglifo de más de 177 m. de largo y 54 m. de ancho (en su base aparece un rectángulo de 20 por 14 m. donde hay un gran socavón central) con una profundidad en la arena que fluctúa entre los 10 y 60 cm. en la actualidad, pues el viento a cubierto de arena lo que anteriormente se cree que eran surcos con una profundidad próxima a un metro y en cuyo lecho más profundo se ha descubierto una costra blanco-amarillenta de composición cristalina, que nos hace suponer que en el pasado el candelabro brillaba con los reflejos del Sol sobre su superficie, siendo aún mucho más definido y visible en la distancia.



¿Cuál era su finalidad? Como en el caso de Nazca las hipótesis son de lo más variadas, aunque todas coinciden, directa o indirectamente, en que tanto por su ubicación como por su tamaño parece concebido para ser observado en la distancia. A diferencia de las figuras de la pampa nazqueña, la confección del tridente no debió ofrecer excesivas dificultades técnicas, ¿por qué ese trazado gigantesco, por qué dicho emplazamiento y por qué en dirección norte? Algunos afirman que se trata de un especialísimo faro, que habría contribuido a mejorar la navegación por los turbulentos acantilados. A esta tesis se opone el hecho de que el -candelabro- se encuentra en una bahía y de que, por tanto, no puede ser visto desde cualquier parte por las naves que pasen cerca de la costa. Tampoco concuerda con esta hipótesis la consideración de que una señal de estas medidas habría sido desmesuradamente grande para la navegación marítima, aparte que es muy dudosa la existencia de este tipo de navegación en épocas muy primitivas. Pero, sobre todo, tenemos el hecho de que los constructores de este -candelabro-, lo dispusieron mirando hacia el cielo. Por otra parte, aún se ha de aclarar por qué no se utilizaron como puntos de señalización para la navegación marítima las dos islas que se encuentran en el mar abierto, siguiendo la prolongación del brazo central del -candelabro-, si es que en realidad se pretendía que éste sirviera como señal. En estas islas había puntos de orientación naturales que podían verse desde cualquier lado. Así, pues, ¿por qué se iba a construir una marca que no podía ser vista en absoluto por las embarcaciones que llegaran tanto del Norte como del Sur? ¿Y por qué crear una señal de navegación que mira hacia el cielo? Además, aparte un desierto de arena, no hay allí nada, absolutamente nada, que pueda atraer a un marino, y, por otra parte, la escasa profundidad de las aguas debió impedir también, ya en épocas primitivas, que las naves se acercaran a la costa......".




Otros lo identifican con un signo ritual, relacionado probablemente con sacrificios humanos. El eje principal, en efecto, se encuentra alineado con la Isla Blanca y relativamente próximo a las islas Las Chinchas, donde los arqueólogos han descubierto momias de jóvenes decapitadas. Se le relaciona también con las líneas de Nazca a pesar de que su orientación no señala en esta dirección ni a otros lugares “sagrados” como algunos han dicho erróneamente. También se asocia con trabajos de cosecha o con acciones de piratas como prueba de su paso por estas tierras. Otros identifican su forma con la del “peyote”, una variedad de cactus del que se extrae por parte de los indígenas un potente alucinógeno usado en sus rituales mágicos. Y hablan también de la representación de una constelación: la Cruz del Sur. Pero lo único verdaderamente cierto es que se desconoce con certeza cuales fueron sus orígenes, tanto en lo que respecta a sus constructores, fechas, y por supuesto, su significado y utilidad.

La mejor forma de apreciar este geoglifo es desde el mar y los tours a las Islas Ballestas siempre pasan y paran algunos minutos para que los turistas puedan tomar sus fotos.

El Complejo Arqueológico La Centinela

Según leyendas, se cuenta que en la Huaca Centinela, está enterrada una gran cadena de oro perteneciente al Inca Huayna Cápac. Según la tradición, esta pesada cadena fue elaborada para la coronación de este Inca, pero a la llegada de los españoles y con la captura de Atahualpa, para su liberación se ofrecieron tesoros de oro y plata, los que fueron recolectados en todo el imperio. La pesada cadena también formaba parte del rescate, pero cuando la llevaban a Cajamarca, los emisarios que iban cargando el tesoro se enteraron ya de la muerte del Inca y escondieron la cadena en una de las huacas.



Lo cierto es que el Complejo Arqueológico La Centinela fue el curacazgo principal de Chuincha. Su comunidad se conformaba por agricultores, pescadores, artesanos, y comerciantes, entre otro (900-1450 d.C.). Está formada por dos pirámides principales: La Centinela y Tambo de Mora (en una extensión de 75 ha). La Centinela fue el palacio del curaca de Chincha, dicho señor era el principal de toda la costa, y en su honor le pusieron nombre a una de las cuatro regiones que formaban el Tahuantinsuyo: Chincha Suyo. Los Chincha fueron una nación muy organizada que construyó una amplia red de caminos y ciudades dentro de su valle, la más importante sin lugar a dudas fue la Centinela que recibe este nombre por su gran altura. Esta formada por varias plataformas superpuestas, con en la parte más alta las habitaciones y patios más importantes. En la cima de la pirámide está el "recinto del friso", conservándose sólo la parte inferior del que fue un largo muro decorado con aves marinas, peces y olas. La parte principal de la huaca mide cerca de 175 metros de este a oeste y casi 200 metros de norte a sur.



Muy cerca al conjunto de pirámides de La Centinela esta el conjunto de pirámides de Tambo de Mora, organizadas alrededor de una gran plaza amurallada formada por dos terrazas a distinto nivel, este espacio divide en dos este conjunto arquitectónico, teniendo a ambos lados dos sólidas y altas estructuras de forma piramidal. A su alrededor se construyeron otras pirámides más pequeñas. Los espacios intermedios se dividieron con altos y gruesos muros que forman plazas amuralladas separadas por estrechos pasadizos.



Al norte de La Centinela y a escasos 200 metros, está La Cumbe, pirámide de 200 metros de largo por 150 metros de ancho, orientada en sentido este-oeste. Este lugar fue el santuario del dios Chinchay Camac, considerado hijo del dios Pachacámac (el más venerado en la costa del Perú). Investigaciones recientes, revelan que esta pirámide tendría sus orígenes en la lejana época de la cultura Paracas (900 a.C. al 200 d.C.), lo que revelaría la antigüedad del culto a esta divinidad.



Tras la conquista Inca (1450) y dada la gran importancia económica y política de este curacazgo, y de su ciudad principal La Centinela, los Incas se preocuparon por dotarla de nuevos y grandes edificios, sin embargo estas edificaciones no fueron construidas más alta que la pirámide de La Centinela. Caso excepcional en la cultura Inca lo que muestra el respeto demostrada por este curacazgo. El palacio Inca se organiza alrededor de una plaza donde se realizaban las celebraciones del calendario ceremonial y se reunían los gobernadores Incas con los curacas de Chinchas para la ceremonia de la reciprocidad. También dotaron a esta ciudad de un templo dedicado al sol, reafirmando de este modo la gran importancia que los incas le otorgaron a este sitio, pues la presencia de este templo simbolizaba que dicho lugar era cabeza de provincia.



Los primeros cronistas españoles del siglo XVI dan cuenta que los chínchanos eran afamados artesanos plateros. Tras la conquista española, Hernando Pizarro, ordena el saqueo de todas las tumbas y palacios antiguos de Chincha, reuniendo un botín de 100,000 marcos de plata. Esto causó la destrucción de los antiguos edificios por la perforación de grandes y profundos fosos. Huaca La Centinela se ubica en la provincia de Chincha, a 8 km de la Carretera Panamericana Sur (8 minutos en auto aproximadamente desde la ciudad de Chincha), al noroeste de Tambo de Mora.

Ciudad Perdida de Huayuri

La Ciudad perdida de Huayuries considerada como uno de los más importantes y más amplio asentamiento pre Inca (1100-1476 d.C.) de la costa peruana. Albergó a una gran cantidad de gente, y se conforma de varias construcciones como templos centros administrativos con calles estrechas, y plazas, entre otras. Se le llama ciudad perdida porque se halla entre cerros, oblicua al curso del río Santa Cruz. Los arqueólogos sostienen que esta ciudad tuvo su mayor momento de ocupación luego del abandono de la cultura Nazca y antes de la llegada de los Incas. Sin embargo, en las investigaciones se han podido encontrar evidencias culturales que indican que probablemente el sitio fue ocupado también por los Incas y en la época colonial.



Huayuri se extienden sobre unas 15 ha. del terreno de la quebrada de Santa Cruz usando tanto la base de esta como las laderas. Por su peculiar ubicación y la densidad de sus restos arqueológicos, la Ciudad Perdida de Huayuri ha atraído la atención de turistas locales y extranjeros por décadas. Lamentablemente no existen muchos estudios realizados, sin embargo actualmente se viene trabajando en el Proyecto Arqueológico Huayurí (Pahuay) para la revalorización de tan importante monumento. La característica más marcada de los poblados prehispánicos de la época fue su patrón aglutinado en donde las casas se dispusieron una junto a la otra, dejando poco espacio para la circulación y otras actividades diferentes a la doméstica.



Los arqueólogos llaman a este proceso de formación de sitios aglutinados el proceso de Nucleamiento Poblacional. No siempre los pobladores antiguos del valle vivieron en estas condiciones, pues, siglos antes solían vivir en asentamientos más pequeños cuyas casas estaban espaciadas unas de otras. En casos arqueológicos como los de Huayurí, en donde la trama arquitectónica se conserva relativamente bien, es posible argumentar como hipótesis, dado la trama aglutinada y la cercanía de sus casas, que también existía mayor cercanía social (llámese económica, religiosa, etc.) entre las varias familias habitando las casas si se le compara a sitios donde la arquitectura es dispersa. Así mismo, por la observación del plano de Huayurí, se puede ver la existencia de patios internos y callejuelas que bordean conjuntos de varias estructuras sugiriendo la existencia de unidades domésticas conformadas por varias familias nucleares y resta fuerza a la idea de unidades pequeñas.



La Ciudad Perdida de Huayuri se localiza a 20 min. de Nazca o una hora aproximadamente en auto de la ciudad de Ica, en el distrito de Santa Cruz, Provincia de Palpa, Departamento de Ica. A la altura del Km 384 de la Panamericana Sur se toma el desvío hasta el complejo.

Centro Ceremonial Cahuachi

Se dice de este complejo que fue uno de los centros ceremonial-religioso más antiguo de América (400 a.C. – 400 d.C.). Cahuachi significa “lugar donde viven los videntes” y se ubica a 28 kilómetros de la ciudad de Nazca. Ocupa un espacio de 24 km² y es una ciudadela construida en adobe, donde sobresalen pirámides ceremoniales: la Gran Pirámide (de 28 m de alto y 100 m de largo), el Gran Templo, el templo Escalonado y los Montículos. Se sitúa en un terreno inclinado frente a las líneas de Nazca, y todo el conjunto está rodeado por una gran muralla.



Según investigaciones se plantea que fue un lugar para realizar ceremonias rituales en beneficio de la agricultura. Entre los descubrimientos excavados se han podido rescatar cerca de 200 textiles pintados a mano, totalmente extraño para la cultura Nazca donde solo se conocían textiles bordados, además de haberse encontrado una serie de cabezas de niños y adultos, que eran ofrendas a las divinidades. Actualmente viene trabajando un grupo de arqueólogos peruanos junto con sus pares italianos (con la contribución de organismos italianos) para poner en valor este complejo arqueológico. El proyecto está planteado hasta el 2011.



Calificado como la ciudad de barro más gran del mundo, el arqueólogo italiano, Giuseppe Orefici, ha publicado las recientes investigaciones del descubrimiento de Cahuachi, templo Nazca de vital importancia para la comprensión y el conocimiento más profundo sobre esta enigmática cultura peruana. Lo intrigante del descubrimiento, es sin embargo, por qué el templo se encontraba sellado y enterrado, aparentemente de manera intencional. El arqueólogo Orefici señala que esto puede explicarse con dos teorías, la primera, que esto fue una forma de renegar en contra de la religión debido a las constantes catástrofes naturales que sufrió esta civilización y que no pudo resolverlas con la intervención de sus dioses. La otra es que al igual que en Egipto, quizá este enterramiento se debió para que el templo “perdurase en el tiempo”.




Lo que queda claro es que este descubrimiento ha ayudado a develar algunos de los misterios de Nazca, ya que gracias a él se ha podido conocer mejor el modo de vida y sensibilidad religiosa de esta cultura. Por ejemplo, uno de los más importantes hallazgos en esta materia, sería el descubrimiento de una maqueta que muestra en ella los enormes geoglifos en el desierto de Nazca, hecho que verifica la autoría de estas líneas por parte de esta antiquísima cultura peruana. Es más, el hallazgo de Cahuachi podría demostrar que la utilidad de estas líneas eran meramente ceremoniales, siendo éstas una especie de grandes templos sin paredes para los Nazca.



Estaquería: Ubicada al Oeste del Centro de Cahuachi, margen izquierda del Río Nazca, la característica saltante es la presentación de una serie de columnas de huarango colocadas verticalmente sobre una plataforma de adobe, formado una columna de 12 hileras, cada una con 20 estacas. Los investigadores piensa que sirvió como observatorio solar a los habitantes de Nazca del período intermedio o que posiblemente estuvo al culto de los muertos y en especial al tratamiento de cabezas trofeos. Las últimas investigaciones han determinado que Estaquearía es un conjunto habitacional.

Acueducto de Cantalloc

A 4 km de la ciudad de Nazca se encuentra el Acueducto de Cantalloc. Está formado por un conjunto de acueductos y reservorios que permitían el transporte del líquido elemento hasta este valle árido. Estos restos pertenecieron a la cultura Nazca (siglo I-VI d.C.). Este conjunto de canales muestra el ingenio y gran desarrollo hidráulico de esta antigua cultura. Para su construcción se utilizaron piedras y troncos de madera que han resistido el paso de los siglos.



Se denomina puquios a los impresionantes acueductos subterráneos y -más específicamente- a los pozos de ventilación. La forma de espiral es para la oxigenación, impiden la erosión, son antisísmicas, y es por donde se puede ingresar para su limpieza. Las construcciones son hechas a base de rocas de río “piedra canto rodado” de origen volcánico. La prueba con el c-14 dio como resultado una antigüedad de 1600 años. Tienen tres tramos: el subterráneo que capta el agua de las vetas acuíferas; el tramo a tajo abierto, que la capta por filtración; y el que la conduce en grandes hondonadas, “cochas”, de donde se distribuye por acequias a las tierras de cultivo, a las chacras. Los puquios más famosos son los de Cantalloc, Agua Santa, Majoro, Majorito, Pangaraví y Soisonguito.



Estos puquios fueron desarrollados para irrigar las partes secas del valle, y poder así combatir las prolongadas sequías que azotaban Nazca. Este sistema de irrigación es único en Perú y tal vez en el mundo. A pesar del transcurso de los años y los frecuentes movimientos telúricos en la zona, aun existen unos 32 canales subterráneos, y son usados actualmente por los campesinos del valle, quienes siembran principalmente en el valle algodón, maíz, frijoles, pallares y papas, como gran variedad de frutas. La creencia local afirma que la fuente de agua de los puquios es un lago subterráneo ubicado dentro de cerro blanco, la duna más alta de Suramérica 2080 msnm. Cada año hacen ofrendas en su cima para asegurar un buen nivel de agua en los puquios.



Geoglifos de Cantalloc: Conocido como el complejo textil por su representación coreográfica con instrumentos como la aguja, el huso y el telar existiendo varios espirales que podrían ser ovillos de hilo, todo este conjunto representa la forma como se confeccionaban los tejidos. Está ubicado a 4,5 al Este en Nazca, camino a Puquio.
miércoles, 7 de abril de 2010

Alrededores de Ica

  • Chincha
  • La Huacachina
  • Nazca
  • Palpa
  • Pisco

Turismo Gay en Ica

“Out of the Desert and Into the Rain Forest” es el título del artículo escrito por Gregory Dicum y publicado en el prestigioso diario The New York Times, sobre un lado casi desconocido del Perú. Luego de un viaje a lo que el reportero llama “el otro Perú,” Dicum resalta el desierto de Ica, al sur de Lima, como uno mejores lugares del mundo para buscar fósiles, destacando así mismo la belleza del icono cultural e invitando a los turistas a conocer la esta costa desértica.



En este desierto a 5 km de Ica y enclavado entre enormes dunas de fina arena, se ubica el oasis más famoso del Perú, La Huacachina. Fue antaño (1920 a 1950) un balneario al que acudían los iqueños en procura de los beneficios curativos de sus aguas sulfurosas. Hoy La Huacachina rodeada de hermosas palmeras datileras, majestuosos algarrobos, e imponentes dunas, ofrece a su visitante unos de los paisajes desérticos más bellos de Sudamérica, así como la posibilidad de practicar uno de los deportes más popularizado de los últimos tiempos, el Sandboarding o Tabla sobre Arena. Así mismo tendrá la posibilidad de alquilar un buggy o coche arenero, y atravesar el desierto subiendo y bajando dunas, tal una inmensa montaña rusa, una experiencia única donde la adrenalina es la reina.



La laguna de la Huacachina está rodeada con antiguas residencias, malecones, varios hoteles y restaurantes en los cuales cualquier visitante será bien recibido, la mayoría de ellos son considerados como gay friendly, sin embargo se recomienda consultar con una agencia de viajes especializada que, de manera personalizada, les brindara las atenciones del caso para que su estancia en Ica sea de las más divertida y placentera.